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Presentando nuestros cuerpos en un culto a Dios

Romanos 12: 1  “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.”

Introducción.
Hoy vamos a presentar nuestros cuerpos en un culto a Dios, antes lo presentábamos para los deleites de la carne, pero hoy será para agradar a nuestro Dios. Romanos 12: 1  “presentemos nuestros cuerpos en sacrificio  vivo, santo, agradable a Dios,  que es vuestro culto racional”. Pablo nos habla de un culto racional.  La palabra racional significa: “Estar dotado de razón, conforme con la razón, de acuerdo con nuestro razonamiento”.   O sea que el  culto a Dios debe ser razonado, entendido. La palabra culto significa: Una reunión donde se rinde un homenaje religioso. Y homenaje es: Dar todos los honores habidos y por haber a alguien. Los campeones de una competencia son homenajeados y coronados con todos los honores. Pero el creyente se reúne para  homenajear con todos los honores al campeón de los campeones, al que venció a la carne, el mundo y al diablo “Jesucristo”. A ciertos hombres se les da admiración por los grandes logros que hacen, ejemplo: Los artistas, los hombres diplomáticos, arquitectos, ingenieros, doctores. Pero el creyente en un culto da todas las admiraciones al divino Dios por todas sus hazañas. El merece todas nuestras admiraciones, por abrir el mar en dos,  por ahogar al ejército del Faraón de Egipto, por el mana caído del cielo, por el agua, por levantar al paralitico, al cojo y el mudo hablar, etc. Formar parte de un culto dedicado a Dios es mostrar un respeto profundo a las cosas sagradas. En Daniel 5 encontramos que el rey Belsasar tuvo en poco los utensilios sagrados de la casa de Dios, bebió en ellos y se emborracho, y una mano escribió en la pared: MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN.
MENE =   Conto Dios tu reino, y le ha puesto fin.
TEKEL =   Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto.
PERES =   Tu reino ha sido roto, y dado a los medos y a los persas.   
En un culto debemos mostrar respeto: Respeto a las cosas que han sido dedicadas para Dios, esto incluye los componentes del templo o edificio que es dedicado para Dios. Pero también tenemos que tener respeto en el momento de la alabanza (los cantos), hay que estar pendiente de los que se está haciendo en ese momento que ha sido dedicado para cantarle a Dios. A la misma vez no nos olvidemos del momento de  la predicación de la Palabra de Dios, con todos los avances de la tecnología nos pueden desviar en ese momento, usted puede ser distraído en abrir su teléfono celular o cualquier otro aparato electrónico, como que si eso fuera más importante que la Palabra de Dios.


I.  Los diferentes cultos.

Las personas  han realizado culto en todas las épocas, y en todos los lugares.    El ser humano siempre ha formado parte de un culto, ya sea correctamente o incorrectamente. Siempre a “homenajeado y venerado a alguien o algo”. Es por esto que no todos los cultos son para Dios, porque hay diferentes clases de cultos. Romanos 1: 22, 23  “Profesando ser sabios, se hicieron necios. Y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza  de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.” Romanos 1: 25  “… Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador….” l hombre cambio el culto dado a Dios, por los cultos a los astros, la luna, el sol, a la naturaleza, los animales, al hombre, la mujer, a los santos, a Satanás y  a los demonios principalmente. Hay una gran variedad de cultos, si los enumeramos, hay miles.  Podríamos mencionar algunos cultos paganos:  Los de los cananeos (Baal),  filisteos (Astarot, diosa de la fecundad, sus sacerdotisas se entregaban a la prostitución), los amonitas (Molot, monstruosos sacrificios de niños inocentes eran entregados en honor a él),  las divinidades de Babilonia, las divinidades griegas, la de los romanas como (Júpiter y Mercurio, en Listra a Bernabé lo llamaron Júpiter y a Pablo Mercurio (Hechos 14: 11-13). En estos días están los cultos: mentales, el de los espíritus de los indígenas  o  antepasados (con diferentes rituales y sacrificios de animales),  cultos satánicos, etc.  Dedicados a la magia blanca o negra que es igual. Pablo dice que son cultos dedicados a los demonios, y los que participan de ello, de los demonios participan. (1Corintios 10: 19,20) Si usted le enciende velas a ciertos altares, usted está participando en un culto a los demonios, Jesús en ningún momento nos pidió que le encendiéramos velas, la que debemos encender es nuestra vida con el poder del Espíritu Santo. Pablo entro en el templo de Atenas y encontró muchos altares.  Hechos 17: 22, 23  “Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos.  Porque pasando y mirando vuestros santuarios, halle también un altar en el cual estaba esta descripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues,  sin conocerle, es a quien yo os anuncio”. Los atenienses daban cultos a toda clase de dioses, inclusive a uno que todavía no conocían, ese desconocido es el que les presento Pablo el verdadero Dios.

II.  Como debe ser el culto para Dios

Era ofrecer victimas como: ovejas, bueyes, carneros. Era un “holocausto” la víctima era entregada a muerte. Esto se hizo desde Adán pasando por Abraham, Isaac, Jacob, los patriarcas, especialmente en el Tabernáculo, los jueces, los reyes,  y también los profetas.  (Ofrecieron victimas en sacrifico a Dios) En el culto del Nuevo Testamento ya no se ofrecen animales en sacrificios entregados a muerte;  se ofrece nuestra propia vida…No entregada a la muerte;  sino “viva”. Dios la quiere en sacrificio vivo, en sacrificio santo, agradable a Dios.  (Romanos 12: 1) Pablo dice: “presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo”     Dios quiere nuestra vida “viva” (no muerta), la quiere santa,  agradable a Dios. Esta es la verdadera liturgia, el verdadero culto, el que Dios exige, que se haga en espíritu y verdad. Que haya una entrega total a nuestro Dios. En un culto debe de haber una consagración total, una entrega total de nuestra vida, debemos darlo todo, hay que hacerlo con el espíritu, con el alma y con el cuerpo. Exterioricemos nuestro agradecimiento, por lo que Dios ha hecho con nosotros.


III.  El contenido del culto a Dios.

Hay cultos que supuestamente son para Dios, se reúnen en una iglesia,  habla de Dios, tienen una Biblia; pero de Dios no tiene nada, El no está presente, son cultos fúnebres.  Los realizan estilo funeral, como que hubiese un cadáver presente y muchos de los asistentes a estos cultos van vestidos de Negro, símbolo de luto. (Como que Cristo estuviese todavía en la tumba o en la cruz.) Cristo ya no está en la cruz ni en la tumba, El ha resucitado, está vivo.  Rindámosle culto como tal.   “Un culto al Dios vivo” El culto a Dios incluye Aclamaciones, Canticos, Alabanzas, Adoración, Oír la Palabra de Dios. El culto a Dios debe ser alegre, porque Cristo está vivo. Hay razón para mostrar alegría, El está vivo, y es Todopoderoso. El Salmo 150: 3 – 5 contiene parte de lo que lleva un culto,
a)    Alabanzas   Es glorificar a Dios, ensalzarlo, bendecirlo, enaltecerlo, exaltarlo.
1.        Alabadle a son de bocina.
2.        Alabadle con salterio y arpa.
3.        Alabadle con pandero y danza.
4.        Alabadle con cuerdas y flautas.
5.        Alabadle con címbalos resonantes.
6.        Alabadle con címbalo de jubilo

El Salmos 95: 1 contiene otra parte de lo que lleva el culto.
b)        Aclamaciones alegres.   V. 1  significa,  a una voz dar honor, dar aplausos.    Cuando un rey regresaba de la guerra victorioso, era aclamado por el pueblo, todos a una voz le aclamaban, y le daban aplausos. Mateo  21: 8, 9 “Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; y otros cortaban ramas de los arboles, y las tendían en el camino. Y la gente que iba adelante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!   ¡Hosanna en las Alturas! Durante el culto todos a una voz podemos dar aclamaciones.  , “Jesucristo, Jesucristo,  Jesucristo, El nos salvo, El nos salvo, El nos salvo”.   
c)        Canticos con júbilo. V. 1   júbilo viene de jubileo, esta era la fiesta que se realizaba cada 50 años.  Aquí, se dejaba descansar la tierra. Era una fiesta que duraba nueve días y terminaba con el día de expiación. Era una fiesta que se iniciaba con toque de trompeta. (era alegre,  regocijo).   Cuando realicemos el culto cantémosle con voz de trompeta, cantémosle  alegre, con regocijo.   (Apocalipsis 5: 5 - 10)

Conclusión:   El  culto a Dios, es un culto vivo, radiante, esplendoroso, agradable,  y dulce al paladar de Dios, expresión a nuestro nivel de habla..


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