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No lo niegues

       Marcos  66-72 Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote; 67 y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también estabas con Jesús el nazareno. 68 Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo. 69 Y la criada, viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es de ellos. 70 Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos. 71 Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis. 72 Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba

 Introducción.

     Nosotros los seres humanos cuando nos encontramos en peligros, con tal de salvar nuestro pellejo tendemos a negar las cosas diciendo: Lo hice, estuve, fui, no fui yo, no lo tengo, no es mío, lo pensé, ore, están en mi mente, etc. se dice todo eso cuando realmente se está negando declarar la verdadera verdad.    Hay muchos padres que niegan a sus hijos e hijos que niegan a sus padres, otros que niegan que están casados en su país y se presentan como solteros, todo por conseguir algo o alguien.    Cuando la criada denuncia a Pedro como uno de los que estaban con Jesús Nazareno respondió: No sé lo que dices”. La segunda vez dice que no estaba con Jesús de Galilea. La tercera vez le negó con maldición.     “Al ser denunciado, Pedro negó al Señor. Jesús ya se lo había dicho “Tú me negarás tres veces” (Mt 26:34). Pero es mejor creer que Pedro negaría al Señor que pensar que el Señor Jesús se equivocaría ya que El nunca se equivoca. ¿Por qué es importante no negar? Pablo lo dijo en:   2 Timoteo 2:12 Si sufrimos, también reinaremos con él; si le negáremos, él también nos negará. Esa es la consecuencia de negar las cosas, también se nos negará. Tristemente decirlo pero es una gran realidad, hay varias causas que llevan al cristiano a negar las cosas, y aun a negar a Cristo, ya sea de palabras o de hechos, pero de alguna forma se le niega.

 Primera causa: Se niega cuando se está donde no hay verdad

       ¿Dónde tuvo lugar la negación de Pedro? No fue en la montaña, ni en el templo, ni en la casa, sino en el pretorio de los judíos, en la casa del príncipe de los sacerdotes, el lugar donde no debía estar. Realmente le negó donde no estaba la verdad. Desgraciadamente Eva sedujo a Adán, y también una mujer fue quien introdujo a Pedro a la negación; y ambos lo negaron donde no estaba la verdad. Adán lo negó junto árbol del bien y del mal y Pedro en el pretorio de los judíos, ambos estuvieron en el lugar donde no debían estar, el cual es donde no hay verdad. Jeremías 5:11-13 Porque resueltamente se rebelaron contra mí la casa de Israel y la casa de Judá, dice Jehová. 12 Negaron a Jehová, y dijeron: El no es, y no vendrá mal sobre nosotros, ni veremos espada ni hambre; 13 antes los profetas serán como viento, porque no hay en ellos palabra; así se hará a ellos.

 Segunda causa: Se niega cuando hay confianza en sí mismo

     Satanás fue derribado del cielo por la confianza en su hermosura, en sí mismo. Uzías provocó su propia muerte por la confianza en sí mismo. Absalón fue llevado hasta su propia desgracia por la confianza en sí mismo. Pablo le dijo a los corintios. El que crea estar firme en la fe, mire que no caiga (1ª Corintios 10:12).   Pedro tenía demasiada confianza en sí mismo, pero eso no le ayudo el negar a Cristo. Pedro le dijo a Cristo estoy dispuesto ir contigo hasta la muerte, y si que era atrevido. Cuando Jesús iba a ser arrestado no vio la gran multitud de enemigos y tiro con su espada a matar a un hombre pero esto se defendió y solo le alcanzo a cortar la oreja, ese hombre era Malco, un siervo de Caifás." Pedro estaba dispuesto a morir por el Señor aun cuando no se le había mandado.  ¿Qué lo impulsa a desenvainar su espada? Lo hace por capricho. Porque no había recibido ninguna instrucción al respecto de su Señor. Pedro es testarudo en su forma de actuar. Fue un deseo necio de defender a su Señor Jesús a su propia manera, y su fantasía lo arrastró. El esperaba que se iniciara la revuelta, pero el Señor le dijo guarda tu espada, porque el que a espada mata a espada morirá, tal parece que Pedro se había convertido pero no había olvidado su espada siempre la cargaba con él. Su confianza demasiada en si misma fue otra causa que le llevo a negar a Cristo. 

 Tercera causa: Se niega cuando se sigue a Cristo  de lejos

      Según el evangelio de Juan, Nicodemo era un rico, maestro en Israel y miembro del Sanedrín. De él, se dice que era un “principal entre los judíos”. Este vino de noche ante Jesús para hablar con Él. Mientras Nicodemo siguiera consultando a Jesús de noche para que nadie se entere que es un admirador, nunca crecería en su vida espiritual. Si él hubiese continuado viviendo una vida de seguimiento de Jesús de lejos nunca hubiese sido contada su historia como lo es hoy. Pero el quiso dejar de ser un cristiano de lejos para paras a ser un genuino cristiano de cerca.   Dice la Biblia que “Pedro le seguía a lo lejos”. Al seguir a Jesús de lejos se está próximo a negarle; pues no se podría negar a Jesús si nos mantenemos cerca a Él. Los que siguen a Jesús de lejos son los que no quieren hacer un compromiso con Dios. Como es: Leer la Biblia, asistir a la iglesia, orar, ayunar, ofrendar, diezmar, predicar, evangelizar, etc. Mientras usted no lo haga será un discípulo de lejos que lo llevará tarde o temprano a negar a Cristo como Hijo de Dios.

Cuarta causa: Se niega cuando se vive con una vida fría

       Pedro tenía frío en el momento de la negación. Si atendemos a la estación, debemos recono­cer que no podía hacer mucho frío, pero lo cierto es que allí por causa de noche y la tención que había en la vida de Pedro le creo frio en su vida, al tener las personas encendido un fuego, Pedro decidió acercarse también  para calentarse y con la luz de lumbre del fuego la criada le reconoció. Si Pedro no se hubiera acercado al fuego no le hubieran conocido porque la oscuridad de la noche le ocultaba su rostro, pero como le dio frio fue la causa para calentarse en uno de los peores lugares, el fuego encendido por los siervos de Caifás, el hombre que estaba en contra de Cristo. Así es cuando no se reconoce a Jesús como nuestro Señor, llega el frio espiritual, el frío del alma, no del cuerpo. El hombre cuando su corazón lo tiene frio hacia las cosas de Dios se arrima al fuego del mundo, pero aunque lo haga no se calentará, porque el único que lo puede calentar es el fuego del Espíritu de Dios. El calor del mundo no calienta no es bueno; solo abrasa, pero no calienta. En el libro de Apocalipsis leemos acerca de una característica indeseable de los cristianos de la iglesia de Laodicea, era la tibieza. (Ap. 3:14-16)    La ubicación de Laodicea estaba junto a las ciudades de Hierópolis y Colosas. Estas ciudades eran famosas por sus fuentes naturales. Hierópolis tenía fuentes de aguas calientes y Colosas, tenía fuentes de aguas frías que proveía de refrescante agua potable. Aguas de ambos lugares llegaban a Laodicea, pero el problema era que cuando las aguas llegaban a esta ciudad, ya no estaban ni calientes, ni frías, sino tibias. Como resultado, las aguas termales de Hierópolis ya no tenían su poder medicinal, y el agua refrescante de Colosas había perdido su frescura, asi el creyente cuando pierde el calor del Espíritu de Dios, se vuelve tibio, sin deseo por las cosas de Dios.  Las aguas tibias de Laodicea habían perdido su poder y valor. En la misma forma un “cristiano tibio” es alguien cuyo celo, compromiso, y poder espiritual han perdido su filo están “muertos”. El cristiano tibio es alguien que voluntariamente ha cambiado su efectividad y capacidad para servir al Señor, permitiendo que la temperatura de su vida sea entibiada por el pecado, por la apatía, la falta de arrepentimiento, egoísmo y pereza, etc.


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