Conociendo el amor de Dios, Malaquías 1: 1-3
No menosprecies a Dios, Malaquías 1: 6-8
No busques la maldición, Malaquías 2: 1- 4
Razones para recibir el fuego de Dios, Malaquías 3: 1-3
Conociendo el alfolí,  Malaquías 3: 6-11

Conociendo el amor de Dios (Clase #1)

     Malaquías 1: 1-3 Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías.  2 Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? dice Jehová. Y amé a Jacob,  3 y a Esaú aborrecí, y convertí sus montes en desolación, y abandoné su heredad para los chacales del desierto.

Introducción
El principio del mensaje del profeta Malaquías trata del amor de Dios. El amor de Dios hacia sus hijos a quedado demostrado en la magnitud de haber permitido la crucifixión de su único hijo para la salvación de la humanidad Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.  Realmente el amor de Dios es un amor sin egoísmo. El pueblo de Israel sentía que Dios no les amaba por todos los males que les habían  llegado, pero Dios les demuestra con pruebas de sus amor por ellos, al recordarles que ellos eran de la descendencia de Jacob y no de Esaú que de ambos hermanos Dios escogió a Jacob. No es que Dios tenga preferencia o haga diferencia entre hermanos, sino que Jacob estaba más interesado por el amor de Dios; en cambio Esaú era un joven que realmente tenía en poco el amor de Dios, estaba más interesado por el amor del mundo, quedó comprobado al vender su primogenitura por una plato de lenteja. Usted interésese como Jacob, que estaba interesado por el conocimiento del amor de Dios.

I. El amor de Dios es sin condiciones

     Deuteronomio  7:7 No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos.
Dios puede hacer con su amor como él quiere, no hay nada que demande que nos ame, usted no le puede obligar, si Dios nos ama es porque ha querido amarnos y lo ha hecho sin pedirnos condiciones, no importa nacionalidad o condiciones físicas a todos nos ama por igual.
Deuteronomio 7: 4,15  He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella. 15 Solamente de tus padres se agradó Jehová para amarlos, y escogió su descendencia después de ellos, a vosotros, de entre todos los pueblos, como en este día.  
Cuando Dios da de su amor lo hace de una forma que no pone condiciones, ama desde la eternidad hasta la eternidad, a los únicos seres que no puede amar ni les amará son Satanás y sus seguidores los demonios, así como también aquellos que maldigan al Espíritu Santo, Marcos 3: 29
pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.
Dios también le ha hecho a usted semejante a Él, no le obliga a que usted le ame, es usted el que le debe de amar, pero lo tiene que hacer sin pedirle condiciones.

II. El amor de Dios es sin límite.

El amor de Dios no es como el sentimiento emocional de una persona, es acción, no una emoción, Malaquías 1: 2 "Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? dice Jehová. Y amé a Jacob".
Jacob no era una gran pieza, cometió muchos errores, era todo un pecador lo suficiente para que Dios lo aborreciera, pero aun así Dios determinó amarlo a pesar de sus errores porque Dios cuando da de su amor llega hasta en lo más profundo que ha descendido o caído una persona, en palabras claras: No tiene límite para amar. A pesar que Israel había cometido muchos errores, (pecados) Dios lo seguía amando, porque él no tiene límite para amar a alguien, siempre y cuando el ser humano se lo permita. Quizás para otros Jacob no era digno, ya que era un perfecto mentiroso, pero Dios lo amó porque para él no hay límites para amar a un pecador, claro no su pecado y hasta donde el pecador se lo permita.
El hecho de que Dios no tiene límite para amar no requiere decir que no implementará sus juicios hacías los malvados, al contrario todo aquel que infrinja Su ley y no se arrepiente será castigado. Juan 3:18 El que en él cree no es condenado; pero el que no cree , ya ha sido condenado , porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Conclusión
Todo pecador esta bajo la lupa de la ira de Dios Efesios 2:3 Entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero en el amor de Cristo Jesús hemos pasado de un estado de condenación a uno de salvación.

 

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